Esta bitácora ya no se actualiza. Nos hemos trasladado a
Gracias y disculpa las molestias
Esta bitácora ya no se actualiza. Nos hemos trasladado a
Gracias y disculpa las molestias
Muchisimas gracias Pepe por compartir con nosotros tus conocimientos sobre limpieza de monedas.
Cuando nos encontramos ante un lote de monedas sin limpiar no se debe sacar ninguna conclusión a primera vista y no dejarnos llevar por la impulsividad, puesto que no sabemos nunca a 100% con lo que nos vamos a encontrar… Luego nuestra primera actuación sobre ellas, debe ser la identificación y nada mas…, es decir la estética, pasaría a un segundo plano, de momento…, hasta que sepamos exactamente, con lo que estamos tratando.Se puede emplear, por ejemplo, una punta de hueso, la cual puede fabricar uno mismo, a partir de restos de algún animal, de los que se pueden encontrar en cualquier campo… A ser posible elegiremos los que esten mas pasados por el sol, que al pasarlos por la superficie de la moneda, sacará la tierra,pero cuando llege al metal, lo que se desgastará sera el hueso, que se pulverizará… el metal blando, como por ejemplo un trozo de cable de cobre, tambien funciona, pero es un poco mas agresivo y al llegar al contacto con la moneda siempre la rayará un poco.
2-. Distinción vellón rico, vellón pobre
Hay que distinguir si las monedas de vellón son pobres o ricas en plata. Esto pasa porque el vellón, no es mas que eso, una aleación de cobre y plata en proporciones muy diferentes, según la moneda. Por ejemplo, no es lo mismo un dinero medieval de Alfonso III, que el empleado para acuñar los maravedís de Felipe III. Puedo asegurar,que el resultado al terminar la limpieza, no es el mismo de uno a otro. Lo cual puede requerir muy diferentes métodos de limpieza.
3-.Vellones ricos en plata: Dineros medievales.
Yo sigo el siguiente metodo…. Los vellones suelen ser muy finos, por lo que al manipularlos hay que ser muy cuidadoso.A) Dejarles la tierra en los campos tal cual queda, despues utilizar el hueso y punto. Esta es la que yo prefiero personalmente.
B) Dejarlos a remojo 24h en agua destilada. Ojo…(sin ácido). Prohibido para el cobre. Y seguidamente… cepillo de dientes de cedras duras, hasta eliminar completamente la tierra…. Resultado color chocolate…Secado…. con secador de mano para eliminar cualquier humedad y algún anticorrosivo especial para monedas que los hay y muy buenos…, si no… nada…. Preservar de la humedad.
C) Después del paso B, antes de secar, contrastar los relieves puliendolos… lo que algunos coleccionistas llaman… sacarle el cobre. Para ello hay diversos métodos, pero yo no recomiendo ninguno como estropajos, derivados del petroleo como limpiametales, etc… todo sera inútil en mi opinión el cobre volverá a oxidarse mas tarde o mas temprano y solo conseguirás degradar la moneda.
Al Mutamid llevaba la espada y la pluma en la sangre. Su padre, conocido como Al-Mutadid, quien hizo territorialmente fuerte al reino, fue además de un «guerrero sanguinario y colérico» pero también un hombre que mostraba una especial sensibilidad por la poesía. «Se mostró protector y promotor de literatos, especialmente de poetas, cultivando él mismo este género, al igual que había hecho su padre, el cadí. Durante su reinado la poesía logró un alto grado de exquisitez, que llegó a la cumbre en la corte de su hijo; quien instituyó, incluso, una casa dedicada a la poesía y a los poetas».
Pero el verdadero culmen se logró bajo el reinado de Al- Mutamid. Se dice de el que era un «hombre candoroso, noble, cultivado y erudito, excelente poeta, espléndido mecenas, protector de las ciencias y de las letras». Aunque la vida del rey, que habitó el Real Alcázar de Sevilla, fue terriblemente trágica. Le tocó vivir un periodo de largas convulsiones políticas y bélicas que derivó en la muerte de algunos de sus hijos, cuyos asesinatos llegó a presenciar.Esperaba la respuesta de su compañero, cuando ambos oyeron:
«¡Qué coraza si se helaran!».
Era una voz oculta en los juncos. Tras ellos descubrieron a una joven bellísima llamada Rummaykiya, que resultó ser esclava de un arriero. Mutamid la llamó a palacio, enloqueció de amor y la hizo su esposa, tomando el nombre de Itimad.
Se trata de un dinar de oro del citado rey con la mención aben Faryûn, del año 463 H. Pesa 3,91 grs. y mide 27 mm. En el anverso (parte central): No hay Dios sino Dios/Mahoma el enviado de Dios/Sira^y al Daula/aben Faryûn. En (orla): En el nombre de Dios fue acuñado este dinar en Madina Qurtuba año 3 y 60 y (400). En el reverso (parte central): al-Mutamid ala-allah/El imam Abd-Allah/Emir de los creyentes/al-Muayad bi- Nasar Allah. En (orla): misión profética incompleta.Nota a fecha 26/06/2012
En reverso aparece busto sobre un puente, que se identifica con el puente romano de Salamanca, y por lo tanto, se atribuye en principio a esta ceca. A la izquierda del busto, cruz sobre vástago y a la derecha espada. El puente es similar al del morabetino de Alfonso IX y los motivos al lado del busto son también semejantes a los que aparecen en éste y en el de Fernando II. El vástago sobre cruz también lo tenemos en un dinero de Alfonso IX. Alrededor puede leerse la leyenda ISPANIE. En el anverso, encontramos una cruz patada con la leyenda FERNANDUSREX. Aquí os dejo un morabetino de Alfonso IX (hijo de Fernando II) para que podáis comprobar su similitud:
En cuanto a los documentos de la época, sabemos que en 1167 el Rey concedió a la catedral de la ciudad de Salamanca la tercia de la moneda argéntea (vellón) que allí se acuñaba y en 1186 también la tercia de oro.
Por último, añadir que la tipología del reverso de esta acuñación, recuerda inevitablemente al dinero de su sobrino Alfonso VIII de busto sobre castillo, y que por evidentes razones cronológicas, sería un sucesor de este dinero que nos presenta Vico en su subasta. Aquí una imagen de este dinero de Alfonso VIII:
-OROL PERNAS, Antonio: Dineros salamanqueses de Fernando II de León, Numisma 231 (1992) pp. 127-130.
-ESPAÑA, León, «Una pieza inédita de Fernando II. Probablemente alusiva al Camino de Santiago», Gaceta Numismática, 131, t. IV, (Barcelona, diciembre 1998), pp. 25-33.
-ANTONIO ROMA VALDÉS: “Emisiones monetarias leonesas y castellanas de la Edad Media. Organización, economía, tipos y fuentes”. Madrid, 2010.
Se trata de la acuñación palentina más primitiva, que se separa completamente de la tipología posterior de las acuñaciones de este monasterio, caracterizadas por tener en anverso la típica cruz patada, y en reverso parejas de alfas y omegas espaldadas.
Sin embargo, existe otra versión, también atribuible a Palencia, y que fue comentada por León España y M. Mozo en su artículo «Monedas Medievales Míticas» (Gaceta Numismática, nº 169 – 2008). En la siguiente moneda se ve claramente que el señor obispo de Palencia, presumiblemente don Pedro de Palencia (sobre el 1112), elige la misma estructura de carácter copiativo que popularizó Sahagún, con las tres cruces representativas de la Santísima Trinidad o de las tres cruces del Gólgota. Asimismo en cuanto a la utilización para labrar letras de los espacios de la cruz, es igualmente una continuación tipológica ya utilizada en los territorios del nordeste peninsular, como fueron Gerona y Besalú.
Importante mención merece la leyenda del anverso con las letras «B E A T» en los cuarteles 1º, 2º, 4º y 3º, y la leyenda «A.NTONIIN», con una agrupación de tres puntos haciendo de travesaño de la primera N, y que toma comienzo a las tres. Claramente este texto es una mención directa de la advocación a la que este monasterio se hallaba unido, que no era otro que a San Antolín (Beati Antonini, en latín).
Quisiera agradecer públicamente a D. Manuel Mozo Monroy no solo el conocimiento transmitido a través del artículo antes reseñado, sino también su colaboración facilitandome el acceso al mismo.